No empezamos como una tienda online
Empezamos mucho antes, en los años 60: en el comedor de una casa de Caravaca, con una pequeña despensa, una
familia trabajadora y una forma muy sencilla de entender el comercio: conocer a las personas, cuidar lo que se ofrece y hacer
las cosas con esfuerzo.
Hace más de 60 años
Nuestros abuelos, Cruz y Antonio, «El Batanero», comienzan criando
animales. Los productos que obtienen —leche, huevos, conejos—
empiezan a llegar a las casas de la zona.
La primera despensa
Nuestra abuela, la mama Cruz, convierte una parte del
comedor de su casa en una pequeña tienda de ultramarinos.
Allí empieza todo: una despensa que se convierte en punto de encuentro.
Años 70 · Primera tienda
La mama Cruz, adquiere un local cerca de su vivienda y abre el supermercado del barrio de San Francisco de Caravaca de la Cruz.
Años 80 · Una nueva etapa
Nuestra tía Maru y nuestra madre, Gloria, las mayores de once hermanos, abren un segundo supermercado junto al Ayuntamiento. Más grande, pero con la misma esencia.



Hace más de 60 años
Nuestros abuelos, Cruz y Antonio, «El Batanero», comienzan criando animales. Los productos que obtienen —leche, huevos, conejos— empiezan a llegar a las casas de la zona.
La primera despensa
Nuestra abuela, la mama Cruz, convierte una parte del comedor de su casa en una pequeña tienda de ultramarinos. Allí empieza todo: una despensa que se convierte en punto de encuentro.
Años 70 · La primera tienda
Cruz adquiere un local cerca de su vivienda y abre el supermercado del barrio de San Francisco de Caravaca de la Cruz.
Años 80 · Una nueva etapa
Nuestra tía Maru y nuestra madre, Gloria, las mayores de once hermanos, abren un segundo supermercado junto al Ayuntamiento. Más grande, pero con la misma esencia.
El Batanero
raíces de nuestra historia y nuestro nombre
Mientras la mama Cruz hacía crecer la tienda, nuestro abuelo, Antonio «El Batanero», seguía invirtiendo los beneficios en animales y fincas. Creó una vaquería y comenzó a comercializar su propia leche. Antes del amanecer, la familia ordeñaba las vacas y la leche salía en una furgoneta Pegaso rumbo a Caravaca, sus pedanías y Moratalla, repartida por nuestra madre, Gloria, conocida en toda la zona como "Gloria La Lechera".
Mientras la mama Cruz hacía crecer la tienda, nuestro abuelo, Antonio «El Batanero», seguía invirtiendo los beneficios en animales y fincas. Creó una vaquería y comenzó a comercializar su propia leche. Antes del amanecer, la familia ordeñaba las vacas y la leche salía en una furgoneta Pegaso rumbo a Caravaca, sus pedanías y Moratalla, repartida por nuestra madre, Gloria, conocida en toda la zona como "Gloria La Lechera".
¿Por qué La Batanera?
«El Batanero» era el apodo de nuestro abuelo, heredado de su padre, Juan Pedro, que trabajaba en un batán. Aunque la tienda se rotulaba como «Comestibles Domenech», los clientes siempre decían: «Voy a comprar ca' La Batanera».
Una vaca en nuestro logo

La vaca no es una invención ni un adorno, ni tampoco representa el nombre de nuestras raíces (Caravaca de la Cruz), aunque la coincidencia sea bonita. Es el homenaje a aquella vaquería y al trabajo de nuestro abuelo. Nuestro logo reúne así tres generaciones y una historia familiar que sigue viva.
La vaca no es una invención ni un adorno, ni tampoco representa el nombre de nuestras raíces (Caravaca de la Cruz), aunque la coincidencia sea bonita. Es el homenaje a aquella vaquería y al trabajo de nuestro abuelo. Nuestro logo reúne así tres generaciones y una historia familiar que sigue viva.
Hoy, la historia continúa
Somos Gloria y Laura, hijas de Gloria y nietas de la "mama" Cruz y de Antonio "El Batanero". Somos la tercera generación de esta historia: la de un pueblo, un mostrador y una forma de hacer las cosas que se pasa de generación en generación. Crecimos entre el olor de los ultramarinos familiares, aprendiendo que cada producto tiene detrás un oficio, una paciencia y una historia que merece contarse.
La Batanera nace para que ese esfuerzo, esa cercanía y ese saber hacer no se queden en el pasado. Nace también para rescatar y dar a conocer la riqueza gastronómica de la Región de Murcia: esos sabores de siempre, hechos por manos artesanas, que corren el riesgo de perderse si no los mantenemos vivos.
Hoy seleccionamos productos que nos representan y construimos una marca gourmet que mira hacia delante sin olvidar de dónde viene. Porque para nosotras la gastronomía también es memoria, familia y territorio.
Somos Gloria y Laura, hijas de Gloria y nietas de la "mama" Cruz y de Antonio "El Batanero". Somos la tercera generación de esta historia: la de un pueblo, un mostrador y una forma de hacer las cosas que se pasa de generación en generación. Crecimos entre el olor de los ultramarinos familiares, aprendiendo que cada producto tiene detrás un oficio, una paciencia y una historia que merece contarse.
La Batanera nace para que ese esfuerzo, esa cercanía y ese saber hacer no se queden en el pasado. Nace también para rescatar y dar a conocer la riqueza gastronómica de la Región de Murcia: esos sabores de siempre, hechos por manos artesanas, que corren el riesgo de perderse si no los mantenemos vivos.
Hoy seleccionamos productos que nos representan y construimos una marca gourmet que mira hacia delante sin olvidar de dónde viene. Porque para nosotras la gastronomía también es memoria, familia y territorio.




