Mermelada de mango con sirope de agave
El mango es la excepción tropical en una gama que huele sobre todo a huerta de secano. Pero entra con las mismas reglas: 60% de fruta ecológica, sirope de ágave en vez de azúcar refinado, y cocción lenta para que el sabor quede concentrado, sin azúcar que lo tape.
El resultado es una mermelada suave, dulce de forma natural, con esa textura cremosa tan característica del mango maduro. Sin gluten, apta para celíacos. Va bien con un yogur, con queso fresco, o simplemente a cucharadas.
Fruta ecológica, sabor limpio, sin artificios. Un punto diferente dentro de la gama.